Club Prensa Canaria
 

 

Jueves, 18 de octubre de 2007, 20:30 horas

Imprimir   Enviar  
?Ansiedad y depresión infanto-juvenil: del conflicto a la resolución?
La psicóloga forense Yolanda Espada Perea advierte que "la depresión o la ansiedad no tratadas en la niñez pueden derivar en trastornos mentales".

Conferencia


Cristina González/LA PROVINCIA
LAS PALMAS DE GRAN CANARIA
La irritación es el síntoma más frecuente de la enfermedad
La detección precoz es muy importante para la curación
La depresión o la ansiedad no tratadas a tiempo durante la niñez pueden derivar en trastornos mentales en la vida adulta, según aseguró la psicóloga Yolanda Espada durante una conferencia en el Club Prensa Canaria. La también miembro del equipo técnico del juzgado de Menores y colaboradora del Instituto Interdisciplinar de Resolución de Conflictos Redeco enumeró durante su exposición las posibles causas que precipitan y desarrollan estas enfermedades en los niños, además de las medidas para prevenirlas y detectarlas.
También ofreció pautas de actuación para resolver los conflictos.
Espada explicó que se usa el término depresión para englobar a los trastornos del estado de ánimo que tienen como principal característica una alteración del humor. En los niños el síntoma más frecuente es la irritabilidad, a diferencia de los adultos que es la tristeza. "En estos casos los menores se enfadan con facilidad cuando antes no lo hacían o se pelean por nada", sostiene.
En preescolar se pueden mostrar apático, con escaso interés por el juego y con llanto fácil y frecuente. En los niños de primaria aparece malhumor, una apariencia triste y quejas de estar aburrido.
En la adolescencia siempre están cansados, abandonan sus actividades favoritas, tienen más discusiones con familiares y profesores, rechazan las tareas escolares o el trabajo en casa, tiene pensamientos suicidas y pueden llegar a tener episodios de conducta antisocial y/o delictiva o iniciarse en el consumo de drogas.
La aparición de la depresión infantil no tiene una causa única ya que son muchos los factores que pueden precipitarla. Algunas investigaciones, sostiene Espada, revelan que la predisposición para padecerla es hereditaria aunque no todas las personas que tienen estos genes llegan a desarrollar la enfermedad. La mayor parte de las veces hay un factor psicosocial que la desencadena, entre ellos un acontecimientos estresante como la muerte de un familiar, las condiciones sociales adversas (desempleo o precariedad económica), estilos educativos autoritarios o permisivos, separaciones de los padres, abuso sexual o maltrato, además de las expectativas altas de éxito del niño por parte de los padres o muy bajas y negativas.
DESARRAIGO. Entre otros factores, también se encuentra la baja tolerancia a la frustración o ser víctima de acoso escolar. También puede desencadenarse en niños inmigrantes debido al desarraigo familiar y social o por sentirse rechazado y no encontrar su hueco en la sociedad.
Con respecto a la ansiedad, los manuales reconocen un trastorno específico que se llama trastorno de ansiedad por separación, miedo persistente, exagerado y continuado a separarse de las figuras a las que está apegado. La ansiedad es una reacción emocional que consiste en sentimientos de tensión, aprensión, nerviosismo y preocupación, acompañados de sudoración, alteración de la frecuencia cardíaca y respiratoria, además de temblores.
La detección precoz de estas patologías es muy importante a la hora de tratarlas y resolverlas sostiene Yolanda Espada. La psicóloga recomienda que cuando se detecte un cambio en los niños nunca se actúe sin pensar, no se haga nada o se haga siempre lo mismo.
Lo recomendable es estar pendientes de cualquier signo de anomalía en el comportamiento de los hijos, procurando estar en contacto con los centros escolares y los amigos. Recomendó, también, que las expectativas creadas sobre los niños sean acordes a sus necesidades y aptitudes.
La psicóloga propuso varios pasos a seguir, basados en los esquemas con los que trabaja Redeco, cuando se observa que hay un conflicto.
Lo primero es identificar el problema (darse cuenta de los cambios en los niños) y comprobar que no es un hecho aislado. En segundo lugar, elaborar una lista de posibles causas. Tercero, valorar la frecuencia, ver la importancia y gravedad del problema, elaborar una lista de posibles soluciones y tratar de resolver el conflicto.

Redeco
Página Web del Instituto Interdisciplinar de Resolución de Conflictos Redeco, que organiza el ciclo de conferencias.

 
Titulo:  
Texto:  



   
"Civitas entre pinceles"
Del 2 al 5 de febrero
   
"Estética de la impureza", de Mariluz Hernández
Del 12 al 30 de enero
   
Club Prensa Canaria - C/ León y Castillo, 39, bajo 35.003 Las Palmas de Gran Canaria
club.la-provincia.com